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Qué son los Registros Akashicos



Desde el antiguo el hombre supo que conjuntamente con la materia, el universo fue co-creador de distintos espacios dimensionales visibles y no visibles, y también supo que las estrellas contenían información sobre su origen. Existen muchas maneras de entender ese “algo” que está más allá de nuestra realidad tangible, todas susceptibles de la interpretación que cada uno de nosotros podamos darle de acuerdo a nuestra cosmovisión. Este conocimiento ancestral ha sido guardado y custodiado a lo largo de las eras con muchos nombres, hoy lo aceptamos familiarmente en su término más usual y corriente como Registros Akáshicos.

 

La esfera de conciencia del universo está viva no solo en la materia detectada por nuestros satélites, telescopios y radares; también se halla en lo invisible, en el erróneamente llamado Vacío. Y es allí donde está la mayor riqueza, pues allí se guarda el conocimiento que los científicos buscan y que tratan de comprender (ahora sí) integrando conceptos de los antiguos a sus nuevas ecuaciones.

Los Registros Akáshicos son las Memorias de todo lo Creado, del universo y de todos sus habitantes. Estas memorias están codificadas en vibración, frecuencias, sonidos, colores, en la energía que conocemos como electromagnetismo..., confluyendo en algo que se configura como recuerdos de todas nuestras vidas, memorias celulares, biológicas, emocionales, mentales y que para entenderlos descodificamos en forma de imágenes, palabras y emociones. Esta información está contenida en lo que llamamos alegóricamente “Libros” guardados en una Gran Biblioteca. Como la información está retroalimentándose continuamente por nuestras experiencias, entendemos que se trata de Información Viva e Inteligente. Entonces, si imaginamos este espacio de conciencia como si fuera una gran biblioteca, cada uno de nosotros tiene allí registrado su nombre de acuerdo a la encarnación que está viviendo, y unido a este nombre se encuentra enlazada toda la línea de vivencias de encarnaciones pasadas, presentes y futuras (según nuestra forma lineal de entender el tiempo).

Nuestro sabio Ser Superior, como buen bibliotecario, es quien determina qué tipo de información es accesible ante nuestras consultas. Por ejemplo, cuando consultamos a las Memorias o Registros, si fuera pertinente al tema podemos obtener información de aquella encarnación que por correspondencia energética o por línea de aprendizajes estén vinculadas a nuestra encarnación actual. Los Guardianes y Maestros Custodios de los Registros son quienes nos reciben e instruyen cuando así lo solicitamos para resolver temas en algún aula específica, por ejemplo, si estamos preparándonos para rendir un examen.

En relación a cómo interpretamos la información que recibimos, no hay una única verdad revelada de la misma manera que no hay una única manera de conectar o ingresar a los RA; pero sí es inalterable el hecho de que se trata del espacio más sagrado, puro y verdadero al que podemos ingresar por nuestra vía conciente, o dicho de otra forma, lo más cerca que vibracionalmente estaremos de la Fuente estando encarnados. Es por eso que para ello se requiere responsabilidad, compromiso e impecabilidad. Una ética acorde que vibre lo más alto posible. Sin ello, no importa cuántos mantras ni meditaciones hagamos ni iniciaciones tengamos, los RA no abrirán sus puertas.

Cuando recibimos información de los RA, ésta es clara, sencilla y expresada en un lenguaje que podemos comprender.

Está orientada a destrabar bloqueos producidos por la incomprensión de determinados sucesos de nuestra vida, nos orienta a tomar control y responsabilidad de nuestras acciones.

Los Registros Akáshicos nos sitúan en el Aquí y Ahora, no proyectándonos al pasado a menos que necesitemos dar luz a un tema específico para sanarlo, y tampoco a un futuro que se sumerge en el océano de las variables y que está determinado a su vez por el libre albedrio.

No busca anticiparnos a las experiencias que tenemos que vivir, porque no hay concepto de “error”. La experimentación es, básicamente, por lo que encarnamos, es a lo que vinimos. Trabajar con los Registros nos ayuda a experimentar desde la conciencia, desde la responsabilidad, haciendo nuestras elecciones de la forma más sabia posible y por el mayor bien.


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